4. Bultos o hinchazones inusuales
Un bulto nuevo bajo la piel, en el pecho, el cuello, la ingle o las axilas puede ser uno de los primeros síntomas de crecimiento celular anormal. Siempre consulte a un médico si presenta bultos persistentes.
5. Cambios en la piel
Tu piel puede reflejar lo que sucede dentro de tu cuerpo. Presta atención a:
Oscurecimiento, amarilleamiento o enrojecimiento de la piel.
Heridas que no sanan
Lunares nuevos o cambiantes
Estos pueden estar asociados con cáncer de piel o cánceres internos.
6. Tos o ronquera persistente
Una tos que dura más de tres semanas, especialmente si presenta sangre, podría indicar cáncer de pulmón o de laringe. La ronquera que no mejora también puede ser una señal de alerta. Haga clic en la página siguiente.
7. Cambios en los hábitos intestinales o de vejiga
El estreñimiento repentino, la diarrea, la sangre en las heces o los cambios en la frecuencia de la micción pueden indicar cáncer de colon, vejiga o próstata.
8. Dificultades para tragar
La dificultad para tragar, la sensación de tener algo atascado en la garganta o el atragantamiento frecuente pueden estar relacionados con el cáncer de esófago o de garganta.
9. Infecciones frecuentes o curación lenta.
Cuando el sistema inmunitario se ve debilitado por las células cancerosas, la cicatrización de las heridas tarda más y las infecciones son más frecuentes. La leucemia y los cánceres de la sangre suelen presentar este síntoma.
10. Sangrado o secreción anormal
Un sangrado inesperado, como tos con sangre, sangre en la orina o sangrado vaginal inusual, nunca debe ignorarse. Este es un signo temprano común de cáncer de los órganos reproductivos, la vejiga o el tracto digestivo.
11. Sudores nocturnos y fiebre.
Si bien la fiebre a menudo indica una infección, los sudores nocturnos recurrentes y la fiebre inexplicable también pueden estar asociados con cánceres de la sangre como el linfoma o la leucemia.
12. Hinchazón y malestar abdominal
La hinchazón persistente, la indigestión o el dolor abdominal, especialmente cuando están acompañados de pérdida de apetito, pueden ser signos tempranos de cáncer de ovario, de estómago o de hígado.
Reflexiones finales
No todos los síntomas mencionados anteriormente son causados por cáncer. Sin embargo, es importante escuchar a su cuerpo. Si nota alguno de estos cambios durante varias semanas, consulte a un médico. La detección temprana suele implicar un tratamiento más eficaz y una mayor probabilidad de supervivencia.
Al cuidar activamente su salud, comer una dieta equilibrada, hacer ejercicio regularmente y someterse a controles regulares, puede reducir significativamente su riesgo de padecer cáncer.