Envuelva una tira de papel higiénico y úsela para limpiar cualquier resto de suciedad o líquido en los autobuses.
Asegúrese de dejar los autobuses completamente limpios y secos antes de volver a colocarlos en su lugar.
Montaje final:
Devolver los autobuses a su posición original.
Conecte el suministro de gas y pruebe la llama con un flujo constante y fuerte.
Consejos adicionales: