Las cremas caseras no tienen garantía de estabilidad, dosificación exacta, seguridad frente a irritaciones o alergias — y muchas veces carecen de preservantes o controles de calidad que los productos comerciales sí tienen.
El efecto observable rápido podría depender de otros factores: mejor iluminación, efecto placebo, cambios en otros hábitos (más hidratación, menos sol), o simplemente suavizado temporal de la piel, más que una eliminación completa.