Con la llegada del otoño, muchas plantas de interior empiezan a perder su vigor. La bajada de las temperaturas, los días más cortos y la reducción de la luz pueden provocar que las hojas y las flores se marchiten. Pero hay un secreto sencillo para despertar a tus plantas de su letargo estacional y ayudarlas a florecer con esplendor, incluso en pleno otoño.