2. Condimentar
- Salá ligeramente el pollo.
- Agregá ajo en polvo, condimento para pollo, cilantro molido y pimentón.
- Incorporá un chorrito de salsa de soja y aceite vegetal.
- Mezclá bien y dejá reposar 15 a 20 minutos.
3. Preparar las verduras
- Cortá las papas en trozos medianos.
- Sumá la cebolla morada en pluma, el ajo picado, tomates y morrones.
- Condimentá con sal, pimienta y especias para papas.
- Agregá aceite y mezclá todo.
- Si querés más sabor, podés añadir pequeños cubitos de manteca.
4. Hornear correctamente
- Colocá las verduras en una fuente para horno.
- Acomodá el pollo encima.
- Cubrí todo con papel manteca humedecido (esto evita que se seque).
Horneá a 200 °C durante 60–70 minutos, con horno precalentado y función convección si tu horno la tiene.
5. Lograr la costra perfecta
- Retirá el papel manteca 15–20 minutos antes de terminar.
- Continuá la cocción a 200 °C hasta que el pollo esté bien dorado.
Consejos y recomendaciones
- No prolongues el tiempo en el bicarbonato: más de 15 minutos puede afectar el sabor.
- Secá bien el pollo antes de condimentar para que dore mejor.
- Si no tenés convección, girá la fuente a mitad de cocción.
- Las papas quedan más sabrosas si están bien mezcladas con el jugo del pollo.
- Podés reemplazar la salsa de soja por salmuera suave si buscás un sabor más clásico.
Un solo paso previo cambia por completo el resultado: pollo tierno, jugoso y lleno de sabor, sin técnicas complicadas ni ingredientes raros. Ideal para una comida abundante y bien casera, pero con resultado de restaurante.